Nuestra historia

Más de 37 años llevando el mejor atún a la mesa de los mexicanos.

Historia

La historia de Grupomar inicia con Don Antonio Suárez, un hombre visionario que A finales de los años 60´s incursionó en la pesca de nuestro país dedicándose a la captura y procesamiento de distintas especies en el Pacífico, consolidándose desde hace muchos años como uno de los empresarios pesqueros más importantes, hoy decano de la pesca de atún en México.
En 1982 una empresa del grupo, inicia sus actividades en la pesca del atún y para finales de la década, otra compañía del grupo, llegó a tener 13 buques, considerándose como uno de los armadores atuneros más importantes del mundo en ese momento.
Debido al embargo atunero al que se vio sometido nuestro país, en la década de los 90´s el grupo tomó la decisión estratégica de vender parte de su flota e integrarse verticalmente, adquiriendo y desarrollando a través de la empresa Marindustrias la planta actual de Manzanillo; es entonces cuando se crea la marca Tuny.
Grupomar se ha caracterizado por ser la empresa más innovadora al ser los primeros en introducir en México la tapa abre fácil para los productos del mar y en a que fue la primera en lanzar al mercado varios tipos de ensaladas y otros mariscos, de los cuales es líder indiscutible.

La flota de Grupomar, es considerada como la más eficiente por tonelada de acarreo de pesca de atún aleta amarilla en el continente americano.


Cada uno de los buques lleva a bordo un observador de la Comisión Interamericana de Atún Tropical (CIAT), organismo con sede en los Estados Unidos, el cual registra los lances de pesca para vigilar las buenas prácticas de pesca del atún, el buen cuidado de los delfines y otras especies marinas; sus registros son reportados a la CIAT y a nuestro Gobierno, ya que México es miembro de este organismo al igual que otros 21 países.
Con el afán de crecimiento, Grupomar agregó hace pocos años a su flota tres buques de 1,200 toneladas cada uno; el “Gijón”, el “Oaxaca” y el “Manzanillo” considerados como los más modernos del mundo, haciendo con esto, la flota de atún mexicana más moderna del continente.


La Planta en Manzanillo, desde la descarga del atún, opera con un sistema de gestión de calidad que nos permite realizar un puntual seguimiento en cada una de las fases de transformación de la materia prima, hasta llegar a la distribución del producto terminado hacia los grandes comercializadores finales.

Elaboramos la tercera parte del consumo de conservas de atún en México y el 90% de ensaladas y especialidades del mar.

1,500,000

latas diarias

Grupomar es la única empresa atunera que cuenta con el mayor número de certificados de gran prestigio a nivel nacional e internacional que avalan los procesos de inocuidad y calidad de sus productos, y trabaja bajo el mayor respeto al medio ambiente, la sustentabilidad y con una amplia conciencia social, orgullosamente comprometido con el país, el reconocimiento más reciente fue el certificado MSC (Marine Stewardship Coouncil), que es el estandarte más alto que cuida al recurso, al ecosistema y que aplica las reglas de manejo para tener pesca hoy, mañana y siempre.

Grupomar está comprometido en cumplir con una tarea ardua pero gratificante, pues deja la satisfacción de estar trabajando sustentablemente, generando empleos, aportando beneficio para la salud de la sociedad y desde luego, produciendo calidad.

Es una tarea llevada a cabo en el mar y fuera de él, con el mayor respeto del medio ambiente y una amplia conciencia social; es una tarea llevada a cabo con el orgullo de ser una empresa verdaderamente comprometida con México.

Nuestro fundador

Antonio Suárez, empresario hispano mexicano, decano de la pesca en México, y presidente de Grupo Marítimo Industrial (GRUPOMAR) se inició en la actividad pesquera en el año de 1968, al adquirir los activos de la empresa Estatal “Industria Pesquera de Oaxaca”, siendo a partir de un factor importante en el desarrollo de la pesca en México.

En 1980 fue invitado por el Gobierno Federal a participar en la incipiente Industria atunera, y con ello manda construir en España los primeros buques para este fin a través de la empresa Maratún, S.A. de C.V.

En 1982, al terminar la construcción de sus buques, la flota atunera se encontraba semiparalizada debido al embargo atunero decretado por los EE. UU., en contra del atún mexicano. Dicha situación política hizo decidir a Antonio Suárez a enviar sus buques de pesca al Océano Atlántico, integrando en ellos tripulaciones mixtas entre españoles, mexicanos y senegaleses, teniendo como puerto base a Dakar que desde esta ciudad comercializaba todo el atún a países europeos.

En 1984, ya con la experiencia adquirida y a la vez conocedor del mercado europeo, trajo de regreso sus barcos a México poniendo su base en el puerto de Ensenada, Baja California y abre las exportaciones del atún mexicano hacia Europa.

Antonio Suárez al mismo tiempo constituye la Asociación Mexicana de Productores de Atún, A.C., la cual preside, y ya para entonces logra que la industria se libre de la presión del embargo atunero impuesto por EE.UU.

Maratún fue incrementando de forma significativa su flota mediante diversas asociaciones y adquisiciones, y para 1988 ya era considerada la más grande armadora de buques atuneros del mundo. Operatún S.A. de C.V., empresa integrante del mismo grupo se encargó de la operación.

Desde los años 80’s fue un gran luchador en compañía del Gobierno mexicano, logrando comprobar finalmente en 1998 que dicho embargo era injusto y que los argumentos de EE. UU. no eran válidos. Con ello, México logró que este embargo fuera finalmente levantado.

En 1990 se impone un segundo embargo por parte de EE.UU. Como consecuencia, el Grupo tuvo que deshacerse de una gran parte de su flota y decidió integrarse de forma vertical constituyendo para ello la empresa Marindustrias que adquirió al Banco de Comercio Exterior unas grandes instalaciones pesqueras del que era propietario en el puerto de Manzanillo, el más importante de México. Modernizando equipos y creando la marca de atún enlatado “Tuny”, logrando que para el año 2000 ya fuese la segunda marca de mayor consumo en México.

Posteriormente y como parte de sus logros tanto empresariales como personales por la defensa de los intereses del país, el Gobierno de la República le otorgó la Orden del Águila Azteca, misma que le fue impuesta por el Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León.

Antonio Suárez ha recibido múltiples distinciones, entre ellas, “La Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil”, y la “Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica”, ambas otorgadas por el Gobierno Español; Placa de Reconocimiento como “Empresario Ejemplar”, otorgada por el Gobierno y Pueblo del Estado de Colima y la “Medalla de Asturias”, otorgada por el Gobierno del Principado de Asturias, región donde él nació, así como diversos reconocimientos de varias Universidades e Instituciones, como la Universidad Anáhuac y la de Universidad de Oviedo en España y ha participado en múltiples foros internacionales, defendiendo los intereses de su país adoptivo así como en conferencias sobre pesca responsable y aprovechamiento integral de los recursos marinos en varios países.

En estos últimos veinticinco años y ya bajo el nombre de Grupo Marítimo Industrial Holding, S.A.P.I. de C.V. (Grupomar) se fueron creando varias empresas que actualmente dan empleo directo a más de 3,000 personas. El Grupo se ha caracterizado por su labor social, pesca sustentable y cuidado del medio ambiente, donde año con año obtiene el reconocimiento como Empresa Socialmente Responsable, siendo galardonada con el Premio Nacional Agropecuario 2016, desde su creación en el 2019 se ganó por segunda vez el premio de Pesca y Acuacultura Sustentable; contando, además, con la certificación (MSC), Marine Stewardship Council, (el mayor estándar de sustentabilidad a nivel mundial de pesca). Siendo una de las tres únicas empresas que cuentan con ésta que pescan en el OPO.

En el ámbito social es miembro activo de varios Patronatos; entre ellos, el Museo de Arte Popular (MAP), el Museo del Prado, la Fundación Princesa de Asturias y el Museo de la Emigración; además promotor y padrino de la primera generación de la Universidad del Mar en Oaxaca, y patrono en la fundación Adopte una Obra de Arte, (reconstrucción del retablo de la Iglesia Tlacochahuaya) en Oaxaca, siendo benefactor también de otras Instituciones, tanto en México como en España.